Las
Orquídea necesita una humedad ambiental alta. El
aire seco de las viviendas, acentuado por la calefacción,
es muy peligroso, para aumentar la humedad a su alrededor
puedes hacer lo siguiente:
* Poner las macetas sobre una bandeja con gravas o guijarros
mojados pero sin que el tiesto esté en contacto
con agua.
* Colocar recipientes con agua cerca de las plantas.
* Situar las plantas juntas para que se cree un microclima
húmedo.
* Pulverizar con agua blanda, por ejemplo, de lluvia o
descalcificada, pero no a las flores porque durarían
menos.
A
las Orquídeas no les gustan los ambientes cargados,
necesitan estar en sitios ventilados, por tanto, es conveniente
airear diariamente el emplazamiento, eso sí, evitando
las corrientes de aire frío que provocan la caída
de los capullos.
En
cuanto al riego se les mantiene el sustrato constantemente
húmedo. No cuentan con pseudobulbos (almacenes
de agua) y necesitan de humedad casi permanente. Sustrato
húmedo, pero no empapado, que es diferente. La
frecuencia de riego depende, además de la especie,
de muchos otros factores como el tipo de sustrato, la
temperatura, la luz, la ventilación, etc. Por ejemplo,
a más luz y temperatura, más riego; las
macetas de barro pierden agua por sus paredes pero las
macetas de plástico, no. La experiencia en el riego
es clave.